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jueves, 17 de septiembre de 2020

LA DECADENCIA DEL SISTEMA SOCIAL



La moción de vacancia presidencial, el ineficaz manejo de la emergencia sanitaria, la crisis económica y el continuo enfrentamiento entre los poderes ejecutivo y legislativo, nos muestran al desnudo todos los vacíos de un sistema diseñado para perpetuar la distancia social entre sus estratos.

La opereta, montada por el congreso, con tintes de escándalo, desatada por ciertos audios escamoteados de palacio de gobierno, trata de ponernos en la posición de tener que optar por defender la posición de uno de los implicados en contra del otro, pero tal dicotomía no es aceptable.

El presidente no merece ser vacado a causa de unos chismes de comadres captados bajo la mesa, pero si merece ser investigado y sometido a la ley por su pésimo manejo de la emergencia sanitaria, priorizando el apoyo económico millonario a las grandes empresas agrupadas en la CONFIEP, dejando abandonadas a las familias que no cuentan con un ingreso fijo para sobrevivir, así como por rodearse de “consejeros” inescrupulosos y de dar empleo a personas de su entorno que no tienen las calificaciones necesarias.

El congreso, por otra parte, merece totalmente el desprestigio al que es sometido, por su cantinflesco intento de usurpación del poder, cuyo fin inconfesable es manipular las elecciones venideras con intención de mantener sus cuotas de poder y defender a sus otorongos de todas las acusaciones por las cuales son investigados muchos de sus miembros, empezando por su propio presidente; lo que explica además sus intentos de implicar groseramente a los fiscales anticorrupción que tienen en sus manos las investigaciones que los sindican.

Gracias a que sus planes se vieron fracasados se consiguió que aprobaran la prohibición para postular a los condenados en primera instancia, pero la reforma política que el Perú necesita va mucho más allá, ellos aun seguirán luchando para conservar su inmunidad, la que les brinda impunidad frente a sus fechorías; para evitar la trasparencia de las finanzas de los partidos y sus campañas electorales, porque necesitan seguir recibiendo el dinero negro bajo la mesa que les permite comprar la propaganda en los medios y así asegurarse el voto desinformado; para desconocer la propuesta de elecciones primarias dentro de los partidos, porque eso les permite manipular las candidaturas y asegurarse que solo sus allegados incondicionales tengan oportunidad de ser elegidos; para censurar el voto potestativo, porque el voto obligatorio lleva a las urnas a la gente sin convicción y que mayormente no les importa quienes puedan salir elegidos, además que les brinda la oportunidad de sentirse respaldados por una ingente cantidad de votantes, siendo esta una representación vacía porque no simboliza la voluntad ciudadana.

La pandemia ha dejado ver ante toda la ciudadanía que nuestro sistema social no representa la voluntad ciudadana, los congresistas elegidos velan por sus intereses particulares y defienden las prerrogativas de su grupo antes que las necesidades de sus electores; que no tiene como prioridad el bienestar de la mayoría de la población, nunca se prestó atención a mejorar los sistemas de educación y de salud pública, y cuando enfrentamos una emergencia, se soltó miles de millones para sostener a la gran empresa mientras que a la población se le dio como una migaja un bono de 760 soles y solo direccionado a cierta franja que figuraba en sus padrones como extrema pobreza; que todos los años en los que el país mostro un encumbramiento económico internacional, solo beneficiaron a los sectores pudientes, nunca a los más necesitados.

La principal falencia del Perú como país es que todos sus gobernantes han persistido en mantenerse en el poder encimándose en la ignorancia de la población; tenemos una democracia fallida, restringida, no por una dictadura feroz, sino por la ignorancia popular que se perpetua a través del sistema; desde la guerra de independencia seguimos atascados en el caudillismo, buscando como borregos un salvador a quien seguir indiscutidamente; no tenemos aun la fuerza y la inteligencia para hacer surgir verdaderos líderes, no que nos arrastren tras ellos, sino a los cuales empujemos hacia adelante para hacer surgir la verdadera patria.

La base fundamental de una nación es su potencial humano, las civilizaciones que sobresalen en el mundo son las que invierten en dos pilares esenciales: educación y salud, lo que significa mantener el cuerpo sano y la mente brillante, a partir de este capital humano todo es posible, podemos construir una sociedad sólida y sostenible.

Esta reflexión nos hace sentir la urgencia con la que necesitamos plantearnos un nuevo pacto social, como lo definía Rousseau, porque el que vivimos no es funcional, nos ha demostrado todas sus flaquezas; diseñar un nuevo pacto social significa cambiar la constitución vigente, producto de una dictadura, y poner a trabajar en ello a las mas destacadas mentes dentro de los diversos sectores políticos que pretenden dar una visión diferente del país.

El Perú esta aun en proceso de formación, la construcción de una republica legitimada seria un gran paso adelante en ese camino.

 

jueves, 6 de julio de 2017

EL CUY DENTRO DEL TAPER


Después de prácticamente un año de agresiones, pataletas y bloqueos, después de cuatro ministros desaforados, después de los audios del escándalo, después de tantos desvaríos y retrocesos, ahora Keiko propone dialogar con PPK.
¿Qué creen que iran a conversar?  ¿de los proyectos económicos más rentables para el país? ¿de la solución para los conflictos sociales que afrontamos? ¿de cómo impulsar la imagen institucional del país en el contexto internacional? ¿de crear un marco de estabilidad política para crear confianza a las inversiones?
Pues si han pensado en algo de esto es que todavía son bastante ingenuos en política; la movida de Keiko está dirigida a ganar protagonismo, su iniciativa la pone en el centro de la escena política, ha bloqueado temporalmente la amenaza interna que representaba su hermano y sale a la palestra como figura dialogante.
De lo que van a conversar en la reunión programada, no sabremos los detalles, pero podemos apostar que a la salida posaran sonrientes para la foto y declararan que fue una reunión muy positiva para los intereses del país, para eso no hay pierde.
La realidad es que de dialogo no va a haber nada, de lo que se va a tratar es de relaciones de poder, y en este juego PPK lleva las de perder, la aplanadora naranja lo tiene copado políticamente, y a juzgar por toda su pusilanimidad es probable que además le tenga un escondido con que amenazarle. No puede haber dialogo mientras que existe una relación de dependencia/sometimiento de una parte sobre la otra.
¿Temas que pueden estar sobre la mesa ese día? El reemplazo de algunos funcionarios del gobierno por otros incondicionales fujimoristas, a cambio de dejar pasar algunos proyectos de ley del ejecutivo, le darán un poco de aire al gobierno a cambio de apoyo en sus problemas con la justicia, y quizá también negocien, como no, la libertad del reo japonés; pero claro, nada de esto será declarado, esto solo lo veremos en sus actos.
Entonces, podemos estar claros que, después de las fotos y las declaraciones positivas, nada va a cambiar en el panorama del país, si logran llegar a un entendimiento, habrá calma entre el ejecutivo y el legislativo por un tiempo, no muy largo a mi entender, parara el escándalo, pero los gamberros seguirán succionando de las venas de la nación.
¿Creen que en algún momento PPK tendrá el coraje para salir del táper?


sábado, 3 de septiembre de 2016

¿Es comunista la nueva izquierda?


Muchos izquierdistas actualmente responderían a esta pregunta escandalizados que NO, somos socialistas, somos progresistas, etc. no comunistas, y es que no hemos logrado aún superar ese temor irracional que la palabra comunismo despierta cuando, a raíz de la guerra interna, fue asociada indesligablemente al terrorismo.
Empecemos entonces por definir que es un comunista; la palabra deriva de la Comuna de Paris, un célebre alzamiento obrero que tomo el poder por un breve periodo en la ciudad luz, oponiéndose a las fuerzas napoleónicas y a la dictadura de Thiers, e instaurando un proyecto de gobierno democrático autogestionario a finales del siglo XIX, tres meses duro el proyecto antes que el  ejército francés retomara la ciudad, masacrando a los resistentes en un baño de sangre, de allí que se nombra comunistas a los seguidores de tales ideales.
Posteriormente Marx y Engels con su “Manifiesto Comunista” le dieron un contenido ideológico al término, con las definiciones de la dialéctica, la lucha de clases, el papel del Estado, la dictadura del proletariado,  entre otras.
Ciertamente que avanzado el siglo XX los regímenes de Stalin en la Unión Soviética, Teng Siao Ping en China, Pol Pot en Camboya,  y otros más alrededor del  mundo  le dieron al comunismo una imagen de dictaduras sangrientas; lo cual no dejo de ser oportunamente aprovechado por sus rivales capitalistas.
Pero actualmente después de la caída de todos esos regímenes supuestamente “comunistas” el mundo ha cambiado, el modo como las sociedades humanas están organizadas ha cambiado, es cierto que quedan aún algunos ortodoxos “revolucionarios” apegados a una doctrina anacrónica del siglo pasado, que continúan proclamando la lucha armada, la lucha de clases, la dictadura del proletariado, el partido único de clase, el Estado centralista autoritario, pero son realmente una minoría, la mayoría de las personas ya se ha dado cuenta que esa ideología es insostenible en estos tiempos, fue acertada y útil en las anteriores circunstancias, pero ya no van mas, la gente lucha hoy por ser escuchada, porque su opinión importe, y sus intereses son cada vez mas diversos, de acuerdo a sus entornos sociales, de modo que no hay una única e incontrastable verdad, hay muchas realidades que requieren diferentes respuestas en tiempo y lugar.
Hoy en día ser revolucionario implica romper con este sistema de explotados y explotadores, pero no imponiendo un cambio por las fuerza de las armas, autoritariamente, de arriba hacia abajo, sino por el contrario el movimiento va de abajo hacia arriba, organizando a  los ciudadanos desde sus propias bases, haciéndoles entender que sus derechos a la libertad, la justicia, el bienestar, no se los van a regalar, que tienen que salir a las calles para hacerse escuchar, que tiene que estar organizados y claros en sus metas para hacer sentir sus reclamos, y que la lucha por una mas amplia democracia es la herramienta para alcanzar esas metas.
Entonces, volvemos a la primigenia pregunta ¿es comunista aun nuestra nueva izquierda? Pues la respuesta la tienen sus propios dirigentes, ¿continúan ellos con el temor adherido por la identidad, creada por el SIN de Montesinos, entre comunistas y terroristas? ¿siguen pensando que los comunistas son la representación de esos partidos que gobernaron Stalin, Pol Pot, Kim Il Sung y otros? ¿o tendrán el valor de darle su primigenio significado de quienes lucharon por un gobierno autónomo y democrático en la Comuna de Paris?




martes, 30 de agosto de 2016

PPK CANDIDATO vs PPK PRESIDENTE



Kuczynski llego a la presidencia con una mínima diferencia de votos, la mayoría de votos prestados de la oposición a Keiko, apenas un par de semanas después de asumir el poder podemos decir que se ha ganado por mismo casi  un 70% de aprobación de la población.
Diferentes gestos que han mostrado su rostro humano y conciliador le han ganado la confianza popular identificándose más con el pueblo y alejándose de la imagen de tecnócrata que venía arrastrando durante la campaña.
¿Es realmente PPK presidente un gobernante popular y gentil como quiere demostrar? ¿Qué podemos esperar y que no, de su gobierno?
Kuckzynski es y será siempre un lobbysta financiero, genuino representante de la derecha política; pero no todo gobierno de derechas tiene que ser impopular y negativo para el desarrollo del país.
Obviamente no podemos esperar de PPK una revolución social, ni siquiera un gobierno progresista, su posición será siempre en defensa de la gran empresa, y en contra del sector laboral, esto será siempre el punto de lucha contra el gobierno; pero aún hay obras que pueden lograr que su gobierno pueda ser considerado positivo para el desarrollo del país.
Una acción contundente contra la corrupción en los diferentes niveles del aparato del Estado, especialmente en cuanto a las normas para adquisiciones y otorgamiento de las buena pro de las obras, una reforma radical en el  sistema judicial que garantice una real justicia, un programa enérgico para contrarrestar la delincuencia, una reorganización eficaz del sistema de transporte público en Lima, son cosas que bien pueden ser desarrolladas por este gobierno sin contrariar sus opciones ideológicas.
Estos primeras semanas PPK ha logrado con sus gestos acercarse a la población e identificarse con el ciudadano común, está haciendo esfuerzos considerables por obtener una base de apoyo en la calle, teniendo en consideración la fuerte oposición que enfrenta en el congreso; es tiempo para el Frente Amplio no solo de oponerse a las iniciativas desastrosas de este gobierno o de mostrar publico apoyo al mismo, sino de empujar al novato presidente a tomar las iniciativas más provechosas tomando ventaja de su necesidad de apoyo social.
¿Un gobierno de derechas que sea positivo para el país? No es utopía política, pero tampoco será una tarea fácil, existen circunstancias que podrían llevarnos a lograrlo, pero dependerá de los futuros movimientos de los actores políticos y  del afán que ponga el FA en este asunto.



domingo, 7 de febrero de 2016

¿QUIEN ES ANTISISTEMA?



Parece que hasta ahora tanto la izquierda peruana como Latinoamericana está confundiendo los términos de la contienda política, por sentido común la posición de la izquierda es antisistema, sin embargo sus líderes continúan luchando por entrar en el sistema antes que luchar contra él.
La sensación de que pertenecer al sistema es una forma de ser escuchados y conseguir más adeptos se disuelve en cuanto nos damos cuenta que este sistema está diseñado para retroalimentarse y reproducirse, a fin de cuentas no importa mucho quien salga ganador en las elecciones, porque no puede romper las reglas y tendrá que ajustarse un poco más o un poco menos a la maquinaria que ya está funcionando y todo se mantiene igual; es decir unas voces discordantes y algunos actos aislados de rebeldía no rompen el esquema, es solo un daño colateral calculado.
Romper con el sistema requiere la reforma estructural del Estado, lo que significa un cambio constitucional para poner sobre sus patas lo que se encuentra cabeza abajo, es decir devolver el poder de decisión política al ciudadano, cuyo poder actualmente se encuentra enfeudado a los grandes señores de la política, los cuales a su vez no son más que títeres de los intereses económicos de los monopolios transnacionales.
Si perdemos de vista este objetivo nos convertimos solamente en una pieza más de la vieja maquinaria neoliberal, por esto más allá de las reformas parciales y las buenas leyes, las cuales tienen su valor y se deben apreciar como un alivio temporal a la presión sobre una parte de la población, necesitamos insistir en que esto no traerá ninguna solución real mientras no se logre el cambio fundamental de la base del sistema.


martes, 19 de enero de 2016

VERONICA SI……VERONICA NO, Hagamos frente al Frente



Las elecciones presidenciales en el Perú continúan siendo un gran circo, los candidatos mayores son los mismos dinosaurios de siempre, con las mismas mentiras habituales, solo con un mayor prontuario delincuencial; sin embargo el ciudadano común parece no encontrar ninguna opción diferente, el sentimiento extendido parece siempre ser elegir el mal menor, como en las elecciones municipales precedentes, “roba pero hace obra”.
Desde hace unos años atrás el instinto popular ha sido buscar alguien no comprometido con los partidos políticos tradicionales, un “outsider”, como tabla de salvación contra ese círculo vicioso de “políticos profesionales”, pero chocamos con la realidad que ningún “outsider”  puede escapar de los engranajes del sistema, una vez que entran en el espacio político son devorados y resultan siendo peores que los viejos conocidos.
La izquierda está ahora reinventándose y tratando de presentar una candidatura de unidad, una unidad aun endeble y llena de obstáculos ridículos para la etapa posmoderna que estamos viviendo, pero aún hay mentalidades que moldear dentro de lo que debería ser la vanguardia del cambio revolucionario de una sociedad tradicionalista como la nuestra; sin embargo hay que anotar que son pasos positivos los que se están dando.
Sin embargo, no nos engañemos, la candidatura de Verónica tiene puntos muy positivos, como ser una genuina representante de su generación, la juventud es una fuerza palpitante en estos momentos en el país; además cuenta a su favor no tener un pasado político oscuro y vergonzoso como la mayoría de sus mayores; es también una mujer carismática y muy inteligente tal como se ha presentado en la cobertura mediática.
Aun así,  su candidatura tiene que arrastrar con la pesada carga que significa una imagen ligada a los “comunistas” lo que es casi menos que decir “terroristas” gracias a la exitosa campaña mediática de Montesinos, que durante la década Fujimorista convirtió en tales a cualquier tipo de luchadores sociales; además representa a una izquierda con un historial de múltiples divisiones y luchas internas, la misma que demuestra no haber superado aun, solo tenemos que echar un vistazo a las grandes dificultades que puso cada grupo para llegar al acuerdo de unidad, la cual no abarca aun todo el espectro, ni se muestra tampoco muy sólida que digamos.
 Algo más importante, a pesar de su discurso muy coherente y su habilidad para desenvolverse en las entrevistas, no presenta un plan muy concreto para detener el avance neoliberal, entramos en el mismo juego de todos los candidatos, muchas promesas y buenas intenciones, pero poco realismo en cuanto a forma como esto se va a construir.
Toda la izquierda ha levantado siempre las banderas del antisistema, pero en la realidad seguimos pegados al sistema, seguimos insistiendo en querer entrar al sistema, luchamos por ser aceptados dentro del sistema, como en la monarquía constitucional inglesa, los liberales fueron aceptados en el parlamento como la leal oposición de su majestad.
 Es que solo tenemos que imaginarnos el escenario posible si Verónica gana las elecciones y se convierte en la primera presidente mujer y de izquierda en el Perú; en primer lugar no contaría con una mayoría calificada para gobernar con tranquilidad, segundo las pugnas internas dentro del frente por las cuotas de poder dentro del gobierno terminarían debilitándola aún más, tercero no cuenta con una estructura partidaria a nivel nacional que le sirva de respaldo a las medidas de gobierno que deba tomar, cuarto, y no menos importante, tendrá que enfrentar la recesión que la huida de los capitales extranjeros crearan para debilitar su gobierno.
Y es que estamos tratando de enfrentar al toro jalándole por la cola en vez de tomarlo por las astas, seguimos tomando el hecho de ganar unas elecciones como una meta, ¿y después que las ganemos qué? ¿Cómo vamos a organizar una fuerza de gobierno capaz de concretar las promesas hechas? ¿Quiénes son nuestros amigos y quienes nuestros enemigos para lograr las alianzas necesarias? ¿Cuáles son los puntos negociables y cuales los principios irrevocables? Proponemos una Constituyente para crear una nueva Constitución ¿pero qué  concretamente proponemos para la nueva Constitución que signifiquen reales cambios sociales? ¿Hasta dónde logramos  comprometer al ciudadano común con los cambios necesarios para salir del atolladero donde nos encontramos?
Solo tenemos que ponernos a pensar un poquito en cuanto es lo que realmente vale nuestro voto; aquí donde en las elecciones ya nadie vota por el candidato de su preferencia, sino más bien votamos para que no salgan elegidos ciertos candidatos; parafraseando al expresidente narcoindultador: “no podremos hacer presidente a quien queremos, pero podemos impedir que sea presidente a quien no queremos”
Es una verdadera vergüenza que el ciudadano peruano tenga por opciones elegir como presidente a un asesino, un ladrón, un corrupto, una sinvergüenza, un lobista mentiroso, todos aquellos mencionados con altas posibilidades en las encuestas, muestran su amplio prontuario delincuencial; ¿qué nos dice eso del estado de la política peruana?
Votare por Verónica y el Frente Amplio porque es la opción más honesta y prometedora, especialmente porque votar por ella es cerrar el paso a los delincuentes que se disputan la presidencia, pero no hay ilusiones dentro del sistema; construir una alternativa antisistema significa revolucionar la forma como se hace política, hacer una revolución no significa la reivindicación de la lucha armada, significa romper con ese círculo de autocomplacencia en que estamos inmersos y cambiar el modo de hacer las cosas, hay que entender que requiere mucho valor renunciar a la aceptación y el cobijo que nos ofrece un sistema consolidado y saltar a lo desconocido.
El Frente Amplio es un paso adelante, uno pequeño, queda mucho trabajo que hacer por delante, especialmente en levantar esa esperanza que requiere nuestra nación para crecer y creer que realmente se puede hacer las cosas mejor.
¡Vamos Verónica, tu levantas nuestras esperanzas!