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lunes, 6 de junio de 2016

Y DESPUES DEL 5 DE JULIO .... QUE?

Y DESPUES DEL 5 DE JUNIO…. ¿QUE?

Ya logramos detener los planes del clan Fujimori para adueñarse del país, ahora toca consolidar ese 20% del electorado que hemos conseguido, toca hacer del Frente Amplio una organización cohesionada y empezar el trabajo de la campaña para el 2021.
Hemos destruido el mito de la perentoria unidad de la izquierda, que nos tuvo paralizados por décadas, no la hemos necesitado para llegar hasta donde estamos, y desde aquí, es solo una opción para los que están aún fuera, ya ellos decidirán, sin presiones, sin negociaciones, o se integran o se quedan fuera con sus proyectos puristas de quienes se creen dueños de la verdad ¡nosotros vamos por más!
Verónica Mendoza ha demostrado no solo honestidad durante toda esta campaña, sino que además con toda humildad ha sabido poner los intereses del Perú antes que sus fundamentos ideológicos cuando la patria se lo pidió.
El sur ha demostrado reiteradamente su consecuencia democrática, vamos ahora a cumplir nuestra tarea en el norte del Perú, Ancash, Trujillo, Piura, San Martin, Huánuco, Ucayali, se van a convertir en nuestras metas políticas.
La bandera de una nueva Constitución que reemplace a la dictada por Fujimori es la característica diferencial del Frente Amplio, el contenido de este llamado debe centrarse en el empoderamiento ciudadano en su propio gobierno.
Participemos todos como una sola fuerza en la reorganización del Frente Amplio y marchemos bajo sus banderas a conquistar la patria aboliendo el sistema delegativo de poderes y reemplazándolo con una democracia plena donde el ciudadano sea quien realmente toma las decisiones.
Esta jornada electoral nos ha demostrado que si se puede, que juntos podemos mover montañas y alcanzar nuestros objetivos, si pudimos parar a la mafia montesinista con todo su poder, sus finanzas y sus aparatos corruptos, también podemos cambiar el país y convertirlo en el líder de desarrollo y ejemplo de democracia para América Latina ¡unidos lo haremos!


martes, 24 de mayo de 2011

El voto por la esperanza
Llegan los últimos días previos a las elecciones presidenciales en segunda vuelta para nuestro país, la polarización de las opiniones es más intensa cada vez, la línea divisoria entre un Perú profundo y rural de las provincias, y el Perú escéptico y urbano de Lima se dibuja más gruesa y clara.
Las opciones están definidas, más allá de la campaña de adjetivos e historias de fantasmas inventadas para mantener aterrorizada a la gente; la familia Fujimori y sus adláteres se han enriquecido desmedidamente con el dinero proveniente del latrocinio y la corrupción del gobierno de Alberto Fujimori, y pueden ahora solventar una millonaria campaña propagandística en todos los medios.
Para nadie es un secreto las matanzas, el robo y la corrupción del gobierno Fujimorista, su justificación final es: “matamos menos que otros...”, “robamos pero hicimos obras…”, “hubo corrupción pero la economía mejoró…”, ideas que han sido enclavadas falsamente en el interior de una mentalidad criolla urbana, la llamada “cultura combi” es decir: roba y deja robar, que no te importe lo que los demás hacen, que no te importe lo que sucede a tu alrededor porque nada va a cambiar, acostúmbrate a vivir así porque podría ser peor; el retorno de toda esta gavilla de delincuentes al gobierno tras la idílica imagen de su hija Keiko, quienes ya iniciaron nuevamente sus acciones despidiendo periodistas independientes, comprando la voz de los medios, captando las voluntades de los pobres con dádivas, nos asegura que ellos solo traerán más de lo mismo, mantenimiento del status quo, incremento de la explotación del trabajador en beneficio de los poderosos, haciendo más ricos a los demasiado ricos; esto es una amenaza.
Frente a ello un poco de esperanza, un acto de fe en el futuro, Ollanta Humala no es ningún mesías salvador, nunca creímos en la función de los caudillos, lo que la Patria necesita son verdaderos líderes, que sepan representar los intereses de sus pueblos; en estos momentos Ollanta solo representa un grupo de personas con algunas buenas intenciones, ¿es posible que logre realizarlos una vez en el gobierno?... nadie puede asegurar como se desarrollará este equipo político, es solo una expectativa probable, una posibilidad que se verá reforzada mediante la presión social que ejerzan las organizaciones ciudadanas para el cumplimiento de las metas trazadas, esta es una promesa.
 Es así que tenemos razones más que suficientes, todos los intelectuales y artistas del país con algún renombre ya se han pronunciado para evitar el engaño que con  las cifras manipuladas, por las mismas empresas encuestadoras que recibieron los fajos de dinero de manos de Montesinos en la salita del SIN, tratan de sorprender al votante; en esta segunda vuelta electoral todos los ciudadanos conscientes de su realidad, debemos cerrar el paso a la descarada campaña fujimorista, no solo movilizándonos con nuestro voto por la esperanza en el cumplimiento de las promesas de un político nuevo, sino además defendiendo  ese voto responsable en las mesas de votación, en contra de la amenaza de aquellos delincuentes que tratan de volver a apoderarse del gobierno, porque no dudamos que intentarán usar sus conocidas artimañas fraudulentas para torcer los resultados electorales a su favor.
Este 5 de Junio el Perú enfrenta una pugna entre la esperanza de una promesa y la amenaza de una gavilla de delincuentes, la dignidad nos invoca a levantar la cabeza y marchar hacia el futuro con valentía en defensa de la esperanza.

jueves, 28 de abril de 2011

¿Ahora si estás seguro por quién vas a votar?
La campaña en los medios
Llegando a la recta final de las elecciones presidenciales, los ánimos aparecen soliviantados, las opiniones de la ciudadanía se polarizan dramáticamente, los medios exacerban esta polarización, cada uno de los candidatos aparece como la imagen del mismísimo diablo en la personificación de su oponente; los amigos, familiares, compañeros de trabajo y conocidos, se separan en trincheras irreconciliables, si no votas por mi candidato… no puedes ser mi amigo; ya se anuncian las desgracias y la catástrofe que azotarán el país si gana el candidato oponente, algunos incluso ya están haciendo sus planes para abandonar el país en caso que esto suceda, los más inseguros se lavan las manos y plantean el voto en blanco; todo el futuro parece ser un apocalipsis desde esta perspectiva.
La segunda vuelta electoral
Toda esta experiencia debería llamarnos a la reflexión para replantear este sistema de elección por segunda vuelta; aunque es la base de su fundamento, preguntémonos… ¿realmente se legitima en la ciudadanía un candidato que obtiene más de 50% en una segunda vuelta electoral?... ¿acaso con este método se respeta la preferencia del ciudadano, obligándolo a elegir entre dos únicas opciones en segunda vuelta? ¿van a variar las apreciaciones políticas del ciudadano porque ahora tiene solo dos candidatos entre los cuales elegir?
Más allá de la supuesta legitimación del candidato, esto debería movernos a reflexionar sobre los peligros que esta gran conmoción política causa en el cuerpo social del país, el manejo que se hace de la psicología de masas puede llegar a explotar en violencia fácilmente, los medios manipulan las mentes y luego pierden el control del monstruo de su creación; sin contar además con los enormes costos económicos que una campaña de esta naturaleza implica; la democracia significa tolerancia con la diversidad, no podemos intentar uniformizar las opiniones, ni las creencias; democracia significa, además del mandato de las mayorías, el respeto a las minorías; es el reconocimiento de que nadie es dueño de la verdad absoluta, todos vamos aprendiendo juntos en el camino.
Una legitimación se justificaría como realmente necesaria en el caso que los votos ciudadanos llegaran a tal dispersión que el candidato mayoritario no alcanzara un mínimo respetable, digamos que podría ser el 20% de los votantes, entonces cabría la figura de segunda vuelta, y aún entonces, respetando la diversidad y el derecho de las minorías, se pasaría a una segunda votación entre los cuatro candidatos más votados, o finalmente a la ratificación en el Congreso, evitando generar conmociones políticas y fortaleciendo así el sistema democrático.

Más allá del maniqueísmo especulativo
La verdad fría y desapasionada es que nadie es santo, ni demonio, cada uno de los candidatos tiene sus fuerzas y debilidades, como todos los seres humanos; estoy seguro que Keiko no querrá repetir los errores de su padre, tal como Alan no repitió sus desastres del primer gobierno… creó unos nuevos, pero eso es otra historia, actualmente  ya no hay terroristas que matar, la presión social le impediría amnistiar a su padre y a su padrino, por lo menos a jurado por Dios que no lo hará, además todos estarían con los ojos puestos en el fisco pues conocen sus mañas para apropiarse del dinero del Estado, así que le sería difícil volver a las andadas, en lo de la manipulación de las instituciones y los medios tendría que ser más cautelosa, dada la experiencia anterior, y por seguro que continuaría regalando bolsas de arroz y computadoras en los pueblos jóvenes, como hacía su padre; en el caso de Ollanta este evitaría asemejarse a Chávez, con quién tanto lo han comparado para asustar a los creyentes, las obligaciones con sus patrocinadores le obligarían a ser cauteloso con los cambios en el sistema económico, tiene que mantener las ganancias en el mercado, la presión internacional le obligaría a respetar los tratados firmados, nadie puede vivir aislado del mundo actualmente, y la presión interna causada por la expectativa política, le obligaría a ceder ante algunas demandas sociales, podrían también implementarse algunas regulaciones en defensa de los recursos naturales del país, aunque con mucha paciencia y dificultad, por otro lado los intelectuales de su entorno podrían generar algunas ideas interesantes para el desarrollo nacional; en suma, no hay ningún apocalipsis ad portas, los cambios que pudieran producirse en uno u otro sentido serían muy moderados.
El significado de la democracia en la posmodernidad
Esta reflexión debería hacernos recapacitar acerca de nuestro sistema de elección, bajo las circunstancias de los tiempos en que vivimos es ineficaz continuar utilizando la delegación de poderes, no deberíamos delegar en una persona, sea quien sea, el poder de hacer decisiones que afectan todo nuestro modo de vida, el poder de una persona es corruptor, y el poder absoluto es absolutamente corruptor, parafraseando a Lord Acton; el balance del poder necesita colectivizarse, lo más racional es tener un sistema de democracia representativa, donde las personas que sean elegidas solo pueden hacer aquellas cosas que por mandato ciudadano sean aprobadas, sin importar cual sea su opinión al respecto, nadie si no nosotros  podemos decidir qué es lo mejor para nosotros mismos, de tal manera que el desacato al mandato ciudadano no solo deviene en su inmediata destitución, sino en su enjuiciamiento y carcelería, por norma constitucional.
La tarea de una Asamblea Constituyente
Por supuesto que estas medidas necesitan ser tomadas dentro del marco de una Asamblea Constituyente, las reformas de segunda generación que modernizarían el aparato del Estado, quedaron en el saco de las promesas incumplidas después de la marcha de los cuatro suyos; de todas las recomendaciones preparadas por los expertos internacionales a inicios del milenio, nuestros gobernantes interesados solamente efectivizaron la venta de las empresas estatales, porque era lo que más les aprovechaba en su carrera de rapiña, para enriquecerse con el tesoro público; ahora necesitamos incidir con una mayor educación ciudadana para salir al encuentro de los cambios en este sentido, retomamos el tipo de educación que nos da la vida a través de la experiencia, y empezamos a ejercer toda la presión necesaria sobre la clase dirigente del país conducente a ejecutar la transformación que nuestro Perú necesita para enfrentar con éxito la era posmoderna, es decir la refundación de la Patria.
Lo que objetivamente debemos tener en cuenta
Si hoy día, racionalmente y sin apasionamientos decidimos votar por Ollanta, no es porque  estamos seguros que hará un grandioso gobierno y dará solución a todos los problemas que tenemos, ni porque, en oposición, especulamos que la alternativa fujimorista será  una catástrofe nacional y el apocalipsis anunciado, sino porque pensamos que a pesar de las dudas que se merece, el representa por el momento la mejor alternativa de desarrollo para el país, el respaldo que aquellos intelectuales de gran calidad hacen en su equipo de gobierno merecen la oportunidad de demostrar que cosa son capaces de construir en estos siguientes cinco años, y nuevamente recalcando: no hay cheque en blanco, solo la presión social y la movilización ciudadana, son capaces de mantener un control del poder por el momento, hay que mantenerse alerta y vigilante, esa es la consigna.
Por último, no se puede negar la evidencia y tal como reza el lema: podemos tener muchas dudas sobre Ollanta… pero de Keiko ¡tenemos pruebas!, esto es más que suficiente razón para decidir el voto, no queremos seguir aceptando la corrupción generalizada solo porque mejoró la economía, no queremos seguir aceptando los crímenes de estado solo porque acabó con el terrorismo, no queremos seguir aceptando el robo y latrocinio solo porque hizo algunas obras, no queremos seguir aceptando la dictadura solo porque no queremos aceptar la responsabilidad de tomar nuestras propias decisiones o porque no tenemos la fuerza moral para hacer respetar nuestros derechos.
Lo que en realidad somos
Espero que estas reflexiones realmente hagan meditar de manera personal a cada cual, lejos de la manipulación maniqueista proveniente de las informaciones que corren por los medios y las redes; capacidad ejercida porque somos individuos racionales y tenemos que asumir nuestras responsabilidades ciudadanas, así es la democracia.
Finalmente, todos, así como los individuos, los grupos sociales, las comunidades y los países, solo consiguen aquello que se merecen, por ende, nuestro próximo gobernante será solo aquel que realmente nos merecemos, sea por nuestras luchas y nuestros esfuerzos o sea por nuestras debilidades y negligencias, no hay lugar para pesares; ¿queremos cambiar esa realidad?... trabajemos en ello, no para las próximas elecciones, ya que un porcentaje mayor de votos cada cinco años no construirá la patria que queremos, lo que colocará a nuestro país en la vanguardia de la sociedad posmoderna, es el avance desde una democracia delegativa que se demuestra inoperante, hacia una democracia representativa, que se demuestre flexible e inclusiva, donde sea la voluntad ciudadana la que mueva los hilos del poder y no un puñado de políticos profesionales que la detentan en nombre de una masa de gente que desistió de ejercer su derecho a manejar sus propios destinos.

miércoles, 20 de abril de 2011

En Blanco y Negro
Esto es el fujimorismo con Keiko
Carlos Angulo Rivas
Keiko Fujimori finalizó su campaña para la primera vuelta diciendo, sin pelos en la lengua, que “el mejor gobierno del Perú fue el de su padre”. Hoy la mafia corrupta que la rodea, incluido el campeón de los tránsfugas, Rafael Rey Rey, quien cambió de camiseta ocho veces seguidas, afirma que ella era una niña cuando su progenitor cometía los desmanes pecuniarios y crímenes que cometió. Esta mafia bien aceitada no quiere recordar que la hija, por ambición desmedida, aceptó la defenestración de su madre, doña Susana, y además permitió que la torturaran físicamente en el SIN, para luego ocupar su lugar como primera dama y parte integrante del régimen amoral de Alberto Fujimori. En la misma dirección, hoy el fujimorismo pretende avasallar el Poder Judicial. Como en los mejores tiempos de la dictadura de los delincuentes Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos, la impresentable Martha Chávez, que ni siquiera ha juramentado como parlamentaria, ya exige cuentas a la Corte Suprema de Justicia y en especial al magistrado César San Martín, por haber sentenciado al ex dictador a 25 años de prisión por crímenes comprobados de lesa humanidad y por latrocinios cometidos, aceptados por él mismo, a fin de evitar investigaciones posteriores.
En el colmo de la insolencia, lo cual nos permite ver lo que sería una vuelta al régimen de la tiranía, la intolerancia y el sojuzgamiento de las instituciones, al puro estilo fujimorista, Martha Chávez cree todavía que los poderes del estado deben estar sometidos al poder político. Felizmente el juez San Martín San Martín ha respondido que “en una democracia no se puede confundir la libertad de expresión con las amenazas. Y añadió que los jueces tienen autonomía, independencia, responsabilidad y autoestima para emitir fallos y que pedirles que rindan cuentas sobre materia ya juzgada no se condice con los principios democráticos.
Como se conoce, Martha Chávez fue la promotora de la amnistía a los asesinos del grupo paramilitar Colina y aplaudió a morir la “carta de sujeción” de los altos mandos militares” al dictador Alberto Fujimori, una imitación a las cartas de los militantes de Sendero Luminoso al presidente Gonzalo, a decir verdades, una degradante vergüenza para la Fuerza Armada,