lunes, 13 de junio de 2016

PRAESES NOBIS... ! TENEMOS PRESIDENTE !



PPK será el próximo presidente del Perú, un lobbysta representante de la derecha neoliberal que llega al gobierno gracias al voto anti fujimorista, gran parte del cual proviene del electorado que voto por la izquierda, una izquierda que lo voto, sin negociaciones, sin acuerdos, más bien con la promesa de una oposición  consistente, solo en defensa de la patria ante la amenaza autoritaria.
¿Podría un gobierno de derecha traer algo positivo para el país? Teóricamente podría existir una derecha moderna y racional, que sin traicionar su ideología económica, realice cambios importantes en la situación actual de nuestro país mejorando sustancialmente la calidad de vida de los ciudadanos; esto, sin ser una revolución social o una reversión del capitalismo, significaría un potencial de desarrollo para nuestra sociedad.
Realmente sería un notable esfuerzo realizar algunas reformas del Estado tan necesarias que se convierten en sentido común, trascendiendo las ideologías; como ampliar la base tributaria, ejercer la autoridad necesaria para ejecutar los cobros de las deudas tributarias, hacer una efectiva reforma del sistema judicial y policial para combatir la delincuencia común y el crimen organizado eficientemente, efectivizar una reforma del transporte urbano para dar solución al caos vehicular en Lima, mejorar sustantivamente los servicios de salud del Estado, realizar inversiones importantes en el sector educación y lograr la reforma de la curricula educativa; son solo algunas de las más importantes, que harían que la imagen de este gobierno tuviera un aurea positiva.
Pero ese es un escenario utópico,  nuestra derecha sigue siendo cavernaria e irracional, la única meta que se proponen es lograr que las empresas logren el mayor beneficio económico con el menor costo de inversión, sin considerar el costo social; si conceden algunos beneficios y reformas, es solo con la condición de acallar algunas protestas y cuando necesitan ganar los votos de algún sector.
El escenario político actual es que, con la mayoría fujimorista en el congreso, a pesar de que la fauna congresal de los fujimoristas dista mucho de ser cohesionada y leal, empezando por el propio hermano de Keiko, que busca sus propios intereses políticos, aun así PPK necesitara hacer negociaciones con ellos, tanto públicas como  bajo la mesa, para sacar adelante sus proyectos, esto es evidente desde que ambos partidos tienen mucho más en común que sus diferencias, ya otros sectores de la derecha como apristas y nacionalistas han ofrecido su apoyo para ejercer presión sobre los fujimoristas,
A pesar que PPK reconoce que su triunfo lo debe en gran parte a los votos provenientes de la izquierda, léase FA, habrá muy poca disposición para hacer negociaciones con ellos, ni tan solo que se le vea en un público acercamiento, la fuerza de la izquierda es una imagen que desean borrar del escenario político lo antes posible.
Por el lado del Frente Amplio, ellos han ganado por si solos, por primera vez después de muchas décadas, una respetable fuerza electoral, y una imagen política propia en el escenario nacional, convertirse en la principal fuerza de oposición al nuevo gobierno, desdibujando la falsa oposición que figuradamente podría hacer el fujimorismo, es una meta de sentido común.
Ningún ofrecimiento de puestos públicos o concertaciones políticas puede ser aceptado en estos momentos por el FA sin perder  su personalidad opositora que es la garantía de un futuro político tanto para el 2016 como para las elecciones municipales y regionales más próximas.
Estamos conscientes que hay todavía mucho trabajo por hacer no solo en el sentido de expandir la influencia política del FA en todo el territorio nacional,  sino en el mismo frente interno, consolidado y cohesionando la organización, haciéndola más fuerte para afrontar los retos que se aproximan.
Nos toca hoy dar una lección de honestidad y valentía frente a toda la gama delincuencial que usurpa la política peruana, el rescate de los valores ciudadanos y de la persona humana en una sociedad que mire hacia el futuro.
Es una pesada responsabilidad que cae sobre los hombros del FA y de Verónica Mendoza en particular, no dejemos escapar esta  oportunidad de cambiar la historia del país, como nos ha sucedido repetidamente en el pasado, es un reto que debemos enfrentar juntos todos los ciudadanos conscientes de nuestro deber patriótico; el Frente Amplio no es solo para los izquierdistas, ni para los del sur, ni para los del norte, ni para costeños ni para serranos, ni para ateos ni para cristianos, somos la representación de todo un país en busca de una vida mejor.
 


lunes, 6 de junio de 2016

Y DESPUES DEL 5 DE JULIO .... QUE?

Y DESPUES DEL 5 DE JUNIO…. ¿QUE?

Ya logramos detener los planes del clan Fujimori para adueñarse del país, ahora toca consolidar ese 20% del electorado que hemos conseguido, toca hacer del Frente Amplio una organización cohesionada y empezar el trabajo de la campaña para el 2021.
Hemos destruido el mito de la perentoria unidad de la izquierda, que nos tuvo paralizados por décadas, no la hemos necesitado para llegar hasta donde estamos, y desde aquí, es solo una opción para los que están aún fuera, ya ellos decidirán, sin presiones, sin negociaciones, o se integran o se quedan fuera con sus proyectos puristas de quienes se creen dueños de la verdad ¡nosotros vamos por más!
Verónica Mendoza ha demostrado no solo honestidad durante toda esta campaña, sino que además con toda humildad ha sabido poner los intereses del Perú antes que sus fundamentos ideológicos cuando la patria se lo pidió.
El sur ha demostrado reiteradamente su consecuencia democrática, vamos ahora a cumplir nuestra tarea en el norte del Perú, Ancash, Trujillo, Piura, San Martin, Huánuco, Ucayali, se van a convertir en nuestras metas políticas.
La bandera de una nueva Constitución que reemplace a la dictada por Fujimori es la característica diferencial del Frente Amplio, el contenido de este llamado debe centrarse en el empoderamiento ciudadano en su propio gobierno.
Participemos todos como una sola fuerza en la reorganización del Frente Amplio y marchemos bajo sus banderas a conquistar la patria aboliendo el sistema delegativo de poderes y reemplazándolo con una democracia plena donde el ciudadano sea quien realmente toma las decisiones.
Esta jornada electoral nos ha demostrado que si se puede, que juntos podemos mover montañas y alcanzar nuestros objetivos, si pudimos parar a la mafia montesinista con todo su poder, sus finanzas y sus aparatos corruptos, también podemos cambiar el país y convertirlo en el líder de desarrollo y ejemplo de democracia para América Latina ¡unidos lo haremos!


lunes, 30 de mayo de 2016

LA TAREA DE HOY : CONSOLIDAR UNA FUERZA POLITICA NACIONAL


El Frente Amplio, con Verónica Mendoza como líder, se han convertido, después de esta campaña electoral, en la segunda fuerza política nacional, se necesita hoy cumplir con una tarea imprescindible: consolidar esa fuerza convirtiendo realmente a esta organización en lo que su nombre invoca, un Frente Amplio.
Es el momento de asumir la tarea de convencer a la ciudadanía que es necesario cambiar nuestra idea de la democracia, educando al pueblo en sus derechos, desenmascarando esta seudo democracia “representativa” y mostrar a la gente que lo que está haciendo es simplemente delegar el poder de decisión a unos políticos “profesionales” cada cinco años para que hagan con ese poder delegado lo mejor para sus propios intereses y todo “en nombre del pueblo que los eligió”; eso no puede ser titulado justamente como democracia; el sistema requiere ser modificado desde su raíz, devolviendo el poder de decisión al ciudadano, después de todo de eso se trata ser de izquierda, ser antisistema, rompiendo el círculo de retroalimentación del sistema, rescatando las riendas del poder y poniéndolas en manos de los ciudadanos para que tomen las decisiones acerca de la producción y distribución de la riqueza, porque esa es exactamente la cuestión de fondo en la democracia.
Nuestras circunstancias son favorables porque la mayoría está harta de los despropósitos de tanto comepollo, planchacamisa, lavapies, robacable, violin, lavavaginas, corruptos, delincuentes, narcotraficantes, dormilones y demás sinvergüenzas de los que esta poblado nuestro zoológico político, el pueblo esta desengañado de tantas promesas electorales incumplidas y traicionadas al día siguiente de las elecciones.
Mientras que por otro lado es también reconocido que la Constitución del 93 es una Constitución inconstitucional, valga la paradoja, fue concebida mediante un golpe de facto y hecha a la medida de una dictadura sangrienta y corrupta que destruyo toda la institucionalidad del Estado; esta es la causalidad perfecta para llamar a su abolición.
La bandera que levanta el Frente Amplio y que lo diferencia mejor de las otras propuestas políticas es la de convocar a la creación de una nueva Constitución que defina el tipo de Estado que queremos, para construir el nuevo país que deseamos para nuestros hijos.
Hay ahora que puntualizar el contenido de esta propuesta, en el sentido univoco de empoderar al ciudadano en el gobierno de su país.




jueves, 25 de febrero de 2016

JULIO GUZMAN ENFRENTA AL JNE



Julio Guzmán está a punto de ser excluido del proceso electoral por deficiencias en el proceso de inscripción de su partido, Cesar Acuña es el próximo en la lista por faltas al código de ética, y falsedad en su hoja de vida, Alan García y Alfredo Barnechea han visto cuestionadas sus listas parlamentarias.
Sus seguidores acusan al JNE de actuar sospechosamente a favor de los candidatos competidores, y no les falta razón, no puedo calificar a la actuación de los miembros del JNE en cuanto se ajusta a ley; pero tachar a un candidato cuando está a mitad de la campaña electoral, peor aun cuando las encuestas le dan una posición expectante, se presta fácilmente a malas interpretaciones.
Esto no significa que estos candidatos pueden sentirse inmunes a las determinaciones del JNE; ellos entraron a la competencia bajo estas mismas reglas, si no estuvieron de acuerdo con ellas debieron hacer su reclamación antes de inscribirse, ahora solo tiene que cumplirlas, pero también corresponde determinar las deficiencias en el lado de las competencias del organismo electoral.
Es cierto que nuestra democracia es joven, pero ya deberíamos haber aprendido y rectificado los errores de forma que provocan estos desajustes; es una deficiencia dentro del propio JNE lo que nos lleva a enfrentar estas posiciones.
Debería estar entendido que el Jurado Nacional de Elecciones es el representante del Poder Electoral, un poder autónomo y decisivo del Estado, no es una oficina administrativa más, que solo  recibe, tramita y archiva documentos; como jurado está en la potestad de calificar a los partidos o agrupaciones políticas, así como a sus alianzas y a sus candidatos, además de regular todos los procesos electorales que se dan en el país.
Es sentido común que todo el proceso de inscripción, reconocimiento y calificación de las organizaciones políticas y sus candidatos debe cerrarse antes del inicio oficial de la contienda electoral; el JNE tiene la obligación no solo de revisar las tachas que se puedan presentar contra los partidos o sus candidatos, sino también investigar y constatar, de propio motivo, la veracidad de los datos presentados por los mismos, así como la moralidad, la transparencia de sus finanzas y la capacidad intelectual de los candidatos, inclusive tomando entrevistas personales.
Si bien es cierto que el JNE debe ajustarse a las leyes y a la Constitución, como cualquier otra institución del Estado, como jurado calificador no necesita de la condena activa de un delito para dar su veredicto acerca de un candidato, basta que se considere que hay evidencia suficiente que señale la comisión de los delitos para decidir si un candidato está calificado o no para postular  a un puesto de gobierno del país.
Con este procedimiento ni Alan García, ni Keiko Fujimori, ni Toledo, ni Cesar Acuña, hubieran pasado el tamiz del jurado para postular en este proceso electoral, y también se garantizaría la calidad de los pretendientes a la primera magistratura del país.
No es aceptable que a mitad de una campaña se intente descalificar a un candidato, todos los plazos del proceso deben cerrarse antes del inicio de la campaña, cualquier dato descalificatorio que no haya sido observado dentro  de los plazos establecidos, seria responsabilidad directa de los funcionarios del JNE por negligencia en sus funciones.
En conclusión, debe ser función directa del JNE investigar y calificar la probidad de las organizaciones políticas y sus candidatos, antes de iniciar un proceso electoral; de esta manera se evitan las maniobras sospechosas de manipulación política y empezamos a construir un proceso transparente y justo, con candidatos intelectualmente capaces y moralmente valorables.



sábado, 20 de febrero de 2016

LAS ELECCIONES Y LAS POLITICAS DE EMPLEO




 Uno de los primeros temas acerca de los cuales los políticos deben empezar a ser honestos es cómo piensan enfrentar el problema del desempleo, en todos los planes de gobierno los candidatos presidenciales en época de elecciones prometen impulsar aquellos sectores económicos que ocupan mayor mano de obra, como la mejor solución para crear nuevos puestos de trabajo.
En gran medida porque esto es lo que la gente quiere escuchar, sin embargo cualquier estudiante de ciencias sociales tiene que haber leído la Tercera Ola de Toffler y El Horror Económico de Vivian Forrester, lo que significa que no pueden  desconocer el impacto creciente de los avances tecnológicos sobre el uso de la mano de obra, la más alta tecnología significa el reemplazo de mayor cantidad  trabajadores, poniendo más desempleados en la calle; no hay forma de controlar esto, nadie puede hacerlo, cuanto más se perfecciona la máquina, hace el trabajo más fácil y sencillo, pero así como requiere de menor esfuerzo también disminuye la necesidad de intervención humana; por tanto mienten intencionalmente quienes prometen acabar con el desempleo, solo para no perder la preferencia de los electores.
Intentar  una solución al problema del desempleo apelando a manipular los sectores atrasados de la economía, aparecería como un intento de retrasar la historia, detener el progreso; es posible incrementar los puestos de trabajo temporalmente en estas áreas, lo que incluso nos lleva a juzgar la calidad de estos empleos, muchos de los cuales serán solo braceros mal pagados, en trabajos de estación, pero aun así, a mediano plazo, conforme estas áreas se vayan reactivando, ensancharan sus posibilidades de crecimiento y adquirirán mayor tecnología con el fin de aumentar su productividad, por tanto necesariamente tendrán que reducir el número de sus trabajadores para sobrevivir en el mercado.
Son dos las formas esenciales por las cuales se distribuye la riqueza de una nación, la primera por el trabajo a través de los salarios y la segunda por los impuestos a través de los beneficios que con ellos otorga el Estado a sus ciudadanos; en la primera línea de distribución está demostrado que no hay avance posible, en primer lugar porque la oferta de trabajo se reduce en  forma ostensible e imparable, y segundo porque el sistema de salarios diseñado por el neoliberalismo solo hacen más ricos a los ricos y mucho más pobres a los pobres, esa brecha entre pobres y ricos se hace más ancha y profunda con el tiempo y corre aceleradamente.
En este punto la base de la reconstrucción social está en la redistribución de la riqueza a través de los impuestos, invirtiendo la tasa de contribuciones para beneficiar a los de menores ingresos e incrementando la acción social del Estado.
Esto sería una solución justa e ideal si no pasara en primer lugar por tener un Estado eficiente y libre de corrupción; ¿una utopía? … no lo creo así, la tarea pendiente es devolver el poder de decisión política a los ciudadanos de quienes emana todo el poder del Estado,  arrancándola de manos de una elite política traidora que la detenta y ostenta como propiedad heredada.
Crear este nuevo tipo de Estado que nos represente como nación, requiere una nueva Constitución, que defina los poderes del Estado, las funciones de las instituciones que lo conforman y la forma de elegirlos.
Una circunstancia favorable que se presenta actualmente es que la nación actualmente se regenta bajo una Constitución inconstitucional, decretada bajo una dictadura para justificar su gobierno. Para ello es necesario comenzar a trabajar en conseguir una mayoría en el Congreso.
  



domingo, 7 de febrero de 2016

¿QUIEN ES ANTISISTEMA?



Parece que hasta ahora tanto la izquierda peruana como Latinoamericana está confundiendo los términos de la contienda política, por sentido común la posición de la izquierda es antisistema, sin embargo sus líderes continúan luchando por entrar en el sistema antes que luchar contra él.
La sensación de que pertenecer al sistema es una forma de ser escuchados y conseguir más adeptos se disuelve en cuanto nos damos cuenta que este sistema está diseñado para retroalimentarse y reproducirse, a fin de cuentas no importa mucho quien salga ganador en las elecciones, porque no puede romper las reglas y tendrá que ajustarse un poco más o un poco menos a la maquinaria que ya está funcionando y todo se mantiene igual; es decir unas voces discordantes y algunos actos aislados de rebeldía no rompen el esquema, es solo un daño colateral calculado.
Romper con el sistema requiere la reforma estructural del Estado, lo que significa un cambio constitucional para poner sobre sus patas lo que se encuentra cabeza abajo, es decir devolver el poder de decisión política al ciudadano, cuyo poder actualmente se encuentra enfeudado a los grandes señores de la política, los cuales a su vez no son más que títeres de los intereses económicos de los monopolios transnacionales.
Si perdemos de vista este objetivo nos convertimos solamente en una pieza más de la vieja maquinaria neoliberal, por esto más allá de las reformas parciales y las buenas leyes, las cuales tienen su valor y se deben apreciar como un alivio temporal a la presión sobre una parte de la población, necesitamos insistir en que esto no traerá ninguna solución real mientras no se logre el cambio fundamental de la base del sistema.


martes, 19 de enero de 2016

VERONICA SI……VERONICA NO, Hagamos frente al Frente



Las elecciones presidenciales en el Perú continúan siendo un gran circo, los candidatos mayores son los mismos dinosaurios de siempre, con las mismas mentiras habituales, solo con un mayor prontuario delincuencial; sin embargo el ciudadano común parece no encontrar ninguna opción diferente, el sentimiento extendido parece siempre ser elegir el mal menor, como en las elecciones municipales precedentes, “roba pero hace obra”.
Desde hace unos años atrás el instinto popular ha sido buscar alguien no comprometido con los partidos políticos tradicionales, un “outsider”, como tabla de salvación contra ese círculo vicioso de “políticos profesionales”, pero chocamos con la realidad que ningún “outsider”  puede escapar de los engranajes del sistema, una vez que entran en el espacio político son devorados y resultan siendo peores que los viejos conocidos.
La izquierda está ahora reinventándose y tratando de presentar una candidatura de unidad, una unidad aun endeble y llena de obstáculos ridículos para la etapa posmoderna que estamos viviendo, pero aún hay mentalidades que moldear dentro de lo que debería ser la vanguardia del cambio revolucionario de una sociedad tradicionalista como la nuestra; sin embargo hay que anotar que son pasos positivos los que se están dando.
Sin embargo, no nos engañemos, la candidatura de Verónica tiene puntos muy positivos, como ser una genuina representante de su generación, la juventud es una fuerza palpitante en estos momentos en el país; además cuenta a su favor no tener un pasado político oscuro y vergonzoso como la mayoría de sus mayores; es también una mujer carismática y muy inteligente tal como se ha presentado en la cobertura mediática.
Aun así,  su candidatura tiene que arrastrar con la pesada carga que significa una imagen ligada a los “comunistas” lo que es casi menos que decir “terroristas” gracias a la exitosa campaña mediática de Montesinos, que durante la década Fujimorista convirtió en tales a cualquier tipo de luchadores sociales; además representa a una izquierda con un historial de múltiples divisiones y luchas internas, la misma que demuestra no haber superado aun, solo tenemos que echar un vistazo a las grandes dificultades que puso cada grupo para llegar al acuerdo de unidad, la cual no abarca aun todo el espectro, ni se muestra tampoco muy sólida que digamos.
 Algo más importante, a pesar de su discurso muy coherente y su habilidad para desenvolverse en las entrevistas, no presenta un plan muy concreto para detener el avance neoliberal, entramos en el mismo juego de todos los candidatos, muchas promesas y buenas intenciones, pero poco realismo en cuanto a forma como esto se va a construir.
Toda la izquierda ha levantado siempre las banderas del antisistema, pero en la realidad seguimos pegados al sistema, seguimos insistiendo en querer entrar al sistema, luchamos por ser aceptados dentro del sistema, como en la monarquía constitucional inglesa, los liberales fueron aceptados en el parlamento como la leal oposición de su majestad.
 Es que solo tenemos que imaginarnos el escenario posible si Verónica gana las elecciones y se convierte en la primera presidente mujer y de izquierda en el Perú; en primer lugar no contaría con una mayoría calificada para gobernar con tranquilidad, segundo las pugnas internas dentro del frente por las cuotas de poder dentro del gobierno terminarían debilitándola aún más, tercero no cuenta con una estructura partidaria a nivel nacional que le sirva de respaldo a las medidas de gobierno que deba tomar, cuarto, y no menos importante, tendrá que enfrentar la recesión que la huida de los capitales extranjeros crearan para debilitar su gobierno.
Y es que estamos tratando de enfrentar al toro jalándole por la cola en vez de tomarlo por las astas, seguimos tomando el hecho de ganar unas elecciones como una meta, ¿y después que las ganemos qué? ¿Cómo vamos a organizar una fuerza de gobierno capaz de concretar las promesas hechas? ¿Quiénes son nuestros amigos y quienes nuestros enemigos para lograr las alianzas necesarias? ¿Cuáles son los puntos negociables y cuales los principios irrevocables? Proponemos una Constituyente para crear una nueva Constitución ¿pero qué  concretamente proponemos para la nueva Constitución que signifiquen reales cambios sociales? ¿Hasta dónde logramos  comprometer al ciudadano común con los cambios necesarios para salir del atolladero donde nos encontramos?
Solo tenemos que ponernos a pensar un poquito en cuanto es lo que realmente vale nuestro voto; aquí donde en las elecciones ya nadie vota por el candidato de su preferencia, sino más bien votamos para que no salgan elegidos ciertos candidatos; parafraseando al expresidente narcoindultador: “no podremos hacer presidente a quien queremos, pero podemos impedir que sea presidente a quien no queremos”
Es una verdadera vergüenza que el ciudadano peruano tenga por opciones elegir como presidente a un asesino, un ladrón, un corrupto, una sinvergüenza, un lobista mentiroso, todos aquellos mencionados con altas posibilidades en las encuestas, muestran su amplio prontuario delincuencial; ¿qué nos dice eso del estado de la política peruana?
Votare por Verónica y el Frente Amplio porque es la opción más honesta y prometedora, especialmente porque votar por ella es cerrar el paso a los delincuentes que se disputan la presidencia, pero no hay ilusiones dentro del sistema; construir una alternativa antisistema significa revolucionar la forma como se hace política, hacer una revolución no significa la reivindicación de la lucha armada, significa romper con ese círculo de autocomplacencia en que estamos inmersos y cambiar el modo de hacer las cosas, hay que entender que requiere mucho valor renunciar a la aceptación y el cobijo que nos ofrece un sistema consolidado y saltar a lo desconocido.
El Frente Amplio es un paso adelante, uno pequeño, queda mucho trabajo que hacer por delante, especialmente en levantar esa esperanza que requiere nuestra nación para crecer y creer que realmente se puede hacer las cosas mejor.
¡Vamos Verónica, tu levantas nuestras esperanzas!