lunes, 24 de abril de 2017

HEROES DE PAPEL


Hace poco, y por iniciativa del Congreso, el gobierno peruano condecoró a los militares que participaron en la operación “Chavin de Huantar”, que rescató a los rehenes secuestrados en la Embajada del Japón en abril de 1977, como “héroes de la democracia”
Esta iniciativa ha desencadenado una gran discusión política, puesto que incluso algunos parlamentarios pertenecientes a la bancada de izquierda avalaron dicha condecoración.
En las siguientes líneas, diseccionado la tesis en sus partes, intento dar una explicación racional del por qué esta medida es totalmente desacertada.
1.    La definición de héroe identifica a la persona que arriesga su vida para salvar la de otros. Los rehenes prisioneros en la embajada nunca estuvieron en peligro de muerte, hasta la intervención militar; nunca los subversivos amenazaron con asesinar a los rehenes para hacer cumplir sus demandas, ni fueron torturados, ni recibieron maltratos más allá de las circunstancias de encierro forzado que debieron sufrir. No hay por tanto una acción heroica en rescatar rehenes arriesgando la vida de estos, especialmente cuando estaban en positivo progreso las negociaciones de una salida pacífica de la embajada.
2.    Algunas personas acuerdan que no se les puede llamar héroes, pero estiman que es positivo reconocer el acto de valor de los comandos al enfrentarse en combate a un grupo de subversivos armados, para liberar a los rehenes. Pero recapitulemos los datos de la historia, ¿puede encontrarse valentía en una operación militar cuidadosamente planeada, donde más de un centenar de comandos del ejercito debidamente entrenados y con toda la logística disponible, que además contaban con el respaldo perimetral de la policía nacional, se enfrentaron a 14 subversivos pobremente armados, agotados por la tensión de una extremadamente larga negociación, en una relación numérica de diez a uno?
3.    Examinemos otra parte de la tesis ¿se les llama “héroes de la democracia” a quienes actuaron bajo las órdenes de una de las dictaduras más sangrientas y corruptas de la historia del Perú? ¿de qué democracia hablan? ¿de la que cerro el congreso legítimamente elegido? ¿de la que abolió la constitución e hizo aprobar otra a su propia medida y conveniencia? ¿de la que dejo sesenta mil muertos en todo el país? ¿de la que esterilizo forzadamente a las mujeres del altiplano? ¿de la que remato las empresas del estado a las compañías extranjeras? ¿de la que se robó más de seis mil millones de dólares del país? ¿de la que su presidente huyo del país y renuncio por fax? ¿esa es la democracia que defendían estos “héroes”?
4.    Por otro lado, si quieren reconocer como héroes a los comandos que ejecutaron la operación, ¿no correspondería entonces también reconocer a quienes fueron los autores intelectuales de este operativo y sus directores inmediatos, como ellos mismos han reconocido orgullosamente? ¿son entonces Fujimori, Montesinos y Hermosa, todos ellos presos por crímenes y corrupción mayor, héroes de la democracia?
5.    Tenemos que tener en cuenta también que, después de la exitosa operación de rescate de los rehenes, permitieron el ingreso de un grupo de sicarios del SIN al mando de Huamán, su brazo derecho de Montesinos en ese entonces, quienes asesinaron a sangre fría a los subversivos rendidos, desarmados y en enmarrocados, con arteros tiros en la nuca, para luego hacer desaparecer sus cadáveres borrando toda evidencia, caso que nunca quiso ser investigado, a pesar de las denuncias de varios rehenes y policías del perímetro. Sobre esto los “heroicos” comandos nunca quisieron dar declaración amparándose en la obediencia debida. Esta mancha degrada totalmente todo el éxito que pudieron haber obtenido en el rescate de los rehenes.
6.    Además, si durante el propio gobierno de Fujimori, su jefe, no planteo ningún reconocimiento a estos comandos, ni lo hicieron los sucesivos gobiernos, por la ostensible contradicción que esto genera, ¿Por qué este gobierno decide reivindicar una acción después de veinte años? ¿será una coincidencia que este gobierno, que ha estado sufriendo de un permanente bloqueo, frente a una abrumadora mayoría fujimorista en el congreso, ahora está negociando acuerdos políticos con la mayoría congresal?
Entiendo que los congresistas de izquierda, que votaron a favor de esta moción, están intentando alejarse del mote de “terrucos” con el que la derecha intenta descalificarlos permanentemente en los medios, pero lo que ellos no parecen entender es que los sectores reaccionarios les seguirán llamando “terrucos” así se bañen en agua bendita y hagan el recorrido de rodillas hasta la imagen de la virgen de Chapi.
Lo único que han hecho es “pisar el palito”, como se dice popularmente, dejando una contradicción abierta al interior de su organización política (una más), lo cual es inmediatamente aprovechado por sus contrincantes para desprestigiarlos ante la opinión pública, ¿hasta cuándo van a aprender?


martes, 18 de abril de 2017

LA CADENA DE LA CORRUPCION


Los escándalos de corrupción han conmovido el espacio político del país, alcanzando no solo a los gobiernos regionales, sino además a sucesivos presidentes de la nación, escándalos que en realidad han afectado a gran parte de los gobiernos de América Latina.
La realidad del país es que el fenómeno de la corrupción ha ido invadiendo el cuerpo social de la nación por décadas, de tal manera que en la actualidad se ha convertido en una verdadera institución social.
Esta es una infección que nos recuerda la cadena alimenticia de la naturaleza, el pez chico alimenta al más grande, y este a su vez a uno más grande que él y así sucesivamente hasta llegar al más alto nivel; para ser más claros, de la coima que te cobra el policía por no imponerte una infracción de tráfico, una parte le dan al capitán jefe de escuadra, este le dará una parte a su comandante de unidad, y el comandante hará llegar su parte al general jefe de división, quien a su vez le dará al Director General y este al ministro del interior, quien seguramente compartirá con su presidente; ¿te parece increíble? ¡Pues así es como funciona el sistema en cada institución!
Algunos analistas identifican la corrupción como un fenómeno propio del sistema capitalista neoliberal, lo cierto es que ningún sistema económico considera la corrupción como uno de sus factores instrumentales, lo que sucede en realidad es que cuando aplicas la teoría en la práctica, el sistema neoliberal está mucho más expuesto, por sus características, que dan una prioridad exponencial al lucro, a ser infectada por el fenómeno de la corrupción.
En una sociedad donde el afán de poder y dinero son una meta importante en la vida de sus individuos, la lucha contra la corrupción se convierte en una batalla diaria; los individuos serán siempre un blanco más asequible, por ello la importancia de colectivizar el poder de decisión.
En el siglo XIX Lord Acton dijo: “El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente” y tal figura no ha cambiado hasta nuestros días; cualquier persona individual con suficiente poder es pasible de caer en las garras de la corrupción.
Con este conocimiento, nuestra leyes deberían estar apuntando a que todos los puestos, al menos dentro del gobierno del Estado, los cuales implican decisiones importantes para el conjunto social, deban ser ejercidos colectivamente, nunca poner el poder en manos de una sola persona; esto es válido tanto para para los presidentes de los poderes del Estado, como para los ministerios, gobiernos regionales, provinciales, distritales, los jueces, la policía, las fuerzas armadas, los tribunales  especializados, todos quienes toman decisiones sobre la vida social deben obtener su  legitimidad desde un consenso de opiniones, el que no necesita ser, en la mayoría de los casos, mayor que una terna de personas embarcadas en el tema.
Después de todo, de eso se trata la democracia, acerca del dialogo y el consenso, no de la imposición del criterio de una minoría “ilustrada”.


lunes, 10 de abril de 2017

EL TABLERO SIRIO


Existe un juego de poderes en territorio sirio; ISIS, Rusia, EEUU, Iran, Irak, incluso China, tienen grandes intereses económicos y geopolíticos en la región, los depósitos de petróleo y la ruta del mismo por los oleoductos para abastecer la demanda europea son los mayores valores que se están disputando las potencias.
Tengo como compañeros de trabajo una pareja de sirios que llego a Virginia como refugiados, huyendo de la guerra en su país, conversando con ellos pude llegar a un conocimiento más cercano de cómo se siente la mayoría de la población respecto a esta situación; supe acerca del temor que les invade cada vez que llegan tropas alrededor de su ciudad, no importa si son tropas del gobierno, de los rebeldes, los Kurdos o ISIS, todos llegan con su furia de fuego sobre la población, explotando sus bombas sobre la urbe y fusilando a los sospechosos de colaborar con sus enemigos, además de la rapiña indiscriminada de todo lo que consideren de valor.
Esta es la realidad que viven los sirios cada día dentro de su propio país, un terror generalizado y una lucha por sobrevivir dentro de este inmenso caos en que han convertido su país, anteriormente próspero y con maravillosos sitios turísticos que la hacían centro de la atención internacional.
Nosotros los peruanos podemos entender ese sentimiento después de haber vivido los años de la guerra interna, donde sendero luminoso y las fuerzas armadas azotaban las provincias del interior del país poniendo en el centro de sus enfrentamientos a toda la población civil, a quienes les tocaba poner la mayor cantidad de muertos en esta contienda, aun sin ser parte de ninguno de los bandos.
Acusando al gobierno sirio del ataque con armas químicas contra la población civil, EEUU trata de tomar ventaja de poder sobre sus adversarios en el territorio, a pesar de las serias sospechas de que este ataque seria solo uno más de sus falsa bandera, con  los que acostumbra usar como excusa para sus ataques militares.
La solución del conflicto no aparece cercana y por supuesto es muy complicada, los intereses en juego son considerados esenciales para cada una de las partes involucradas; a pesar de los discursos públicos, la democracia y los derechos de la población del país es lo que menos importa para llegar al fin de la guerra; el control de un territorio geopolíticamente estratégico y la explotación de sus recursos energéticos son el eje sobre el cual gira todo el conflicto.
El desarme generalizado de todas las partes enfrentadas militarmente dentro del territorio sirio y el llamado a nuevas elecciones generales bajo la supervisión internacional para formar un gobierno de consenso, legitimado por la voluntad popular, sería la más deseable de las soluciones; pero a estas alturas del conflicto resulta utópico alcanzar esta meta.
Otra propuesta, también muy dificultosa pero un poco más viable que la anterior, seria implementar algo parecido a lo que hicieron en el Perú, organizar comités de autodefensa en la población civil, a pesar que esto significaría agregar un bando militar más en el conflicto, las organizaciones internacionales podrían enviar comisiones militares brindando armamento y entrenamiento básico a estos comités con la finalidad de que ellos mismos asuman la defensa de su población, dentro de su urbe o su área, lo que posibilitaría la construcción de una suerte de autonomías regionales, lejos de los intereses extranjeros, y sería un primer paso para la creación de un legítimo gobierno nacional federativo conformado a base de consensos.
Las dificultades para que las partes lleguen a un acuerdo de paz, o permitan una solución autónoma son inmensas, pero ante el peligro de que una conflagración en la región llegue a estallar a nivel mundial, con los riesgos nucleares incluidos, necesitamos urgir a las entidades políticas, los gobiernos nacionales y las organizaciones internacionales, para que ejerzan suficiente presión de manera que se deseche una salida militar como opción, propulsar el dialogo, la negociación y desplegar toda la habilidad diplomática que sea posible  hasta encontrar una salida hacia la paz, no solo en Siria sino que sea una alternativa en toda la región.
La paz con el mundo árabe va significar un alivio de las tensiones políticas en el mundo entero y esto trae como consecuencia un gran impulso al desarrollo, por tanto, es un asunto que nos concierne a todos.


miércoles, 5 de abril de 2017

VENEZUELA EN EL OJO DE LA CRITICA


Existe una expresión popular que dice: “tu peor enemigo es el adulador que está siempre diciéndote que eres el mejor y que todo está bien” porque te hace creer que eres infalible y no te deja ver tus errores hasta que estos crecen y te explotan en la cara.
La situación de Venezuela en los últimos días me hizo recordar esta expresión, ya que una de las debilidades de que adolecen las organizaciones de izquierda es que, ante cualquier gobierno que se declare socialista y se enfrente a los poderes del neoliberalismo, tienden a defenderlo incondicionalmente, y cualquiera que se atreva a levantar una crítica sobre la forma como se están haciendo las cosas, se convierte automáticamente en contrarrevolucionario.
Y este fenómeno se viene desarrollando desde mucho tiempo atrás, sucedió con la Unión Soviética de Stalin, luego con la China de Mao, incluso con la Cuba de Fidel; por supuesto que tuvo que pasar también con los gobiernos progresistas en Chile, Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Brasil, Nicaragua y ahora Venezuela.
¿Se imaginan como cambiaría el mundo si hubiera existido una libertad de critica durante el crecimiento de la URSS? ¿y durante la revolución cultural china? Cuba se encuentra en un proceso positivo de cambios que la esta reposicionando en mapa de las relaciones internacionales, pero este proceso podría haberse adelantado con un poco más de apertura a las críticas del sistema.
Hay que levantar nuestra critica en el caso venezolano porque entendemos que los errores del gobierno no hacen más que abrir mayor campo de acción a la oposición, y peor aún, dando oportunidad a que los grupos más reaccionarios dentro de ella, los que buscan el golpe de estado y la intervención de tropas extranjeras en el país, puedan tomar liderazgo del movimiento.
Apoyemos firmemente todo proceso que este dirigido a romper con el sistema económico neoliberal y sus efectos sociales, pero que nuestro apoyo signifique poder señalar los errores que en ese camino pueden cometerse, quedarnos callados y soslayar los errores conlleva a que estos errores se vayan sumando y que tarde o temprano estallen en una crisis que se hace mucho más difícil de manejar, dándole armas a la reacción.
Ser revolucionario, significa tener una diferente visión del mundo, y para eso se necesita alcanzar una capacidad de análisis suficiente como para definir cada situación tanto en lo social como en lo político, servir de áulico incondicional puede convertirse en una carga en vez de impulsar los procesos de cambio.


viernes, 31 de marzo de 2017

VENEZUELA EN SU LABERINTO


El cierre del Congreso por el Tribunal Supremo en Venezuela ha desatado una serie de condenas y rasgamiento de vestiduras especialmente por parte de los sectores más reaccionarios de la sociedad.
Ciertamente que todo retroceso en los procesos democráticos en cualquier país, por más endeble que esta democracia sea, es lamentable; no vamos a referirnos a las causas o a los motivos que pueden llevar a estas situaciones, siempre debe causarnos pesar estos sucesos.
Pero debe llamarnos la atención la hipocresía de los que levantan la voz para condenar lo sucedido en Venezuela, pero callaron en todos los idiomas cuando lo mismo sucedió en Argentina, en Brasil, en Honduras; la doble moral de estos críticos debe quedar al descubierto, ahora justifican también el golpe de Estado de Fujimori “porque ese Congreso estaba plagado de comunistas”, aún más, ya uno de sus más esperpénticos voceros está pidiendo acción  a su ídolo de barro para que invada Venezuela con sus tropas para acabar con la “amenaza comunista”.
Resulta por lo menos alucinante ver Luz Salgado condenar los sucesos en Venezuela, aquella que departía con Montesinos en la salita del SIN, la que apaño todas las satrapías del gobierno de facto de Alberto Fujimori ¡Ahora se rasga las vestiduras por la democracia venezolana! Esta señora no tiene un poco de pudor.
Quieren una declaración que califique a Venezuela como una dictadura, ¿Qué parámetros miden ellos para calificar a un país más democrático que otro?   ¿acaso están aplicando los mismos parámetros para su propio entorno político? ¿Dónde los gobernantes están implicados en grandes casos de corrupción en contra del Estado? ¿Dónde los jueces liberan a los narcotraficantes y se abstienen de acusar a los pedófilos? ¿Dónde la policía viola los claustros universitarios para detener a los estudiantes que protestan? ¿Dónde las empresas mineras extranjeras son liberadas de impuestos para desangrar nuestros recursos naturales y contaminan el medio ambiente? ¿Dónde la policía arremete contra los campesinos por defender su derecho al agua? ¡Miran la paja en el ojo ajeno y no ven la viga en el propio!
Saludo la declaración de Verónica Mendoza, lamentando que se rompa con el equilibrio de poderes entre el legislativo y el judicial; personalmente debo confesar que no soy admirador de Chávez ni de Maduro, sé que han hecho muy buenas cosas para el pueblo de su país, y que libran una dura lucha contra la derecha arcaica apoyada por los sectores empresariales y financieros nacionales e internacionales, pero la historia nos demuestra que los cambios desde arriba, basados en liderazgos personales, no logran perpetuarse en el tiempo; en el Perú vivimos la revolución verde liderada por Velasco Alvarado y un sector progresista de las FFAA, si bien logro quebrar la espina dorsal del semifeudalismo dominante en la época, la gran pare de los cambios que propugno durante los siete años de gobierno fueron desarticulados en los años siguientes, con un alto costo social para la clase trabajadora del país.
La democracia sigue siendo la más óptima forma de gobierno para la sociedad humana, pero esta requiere de un mínimo de consensos, democracia no significa la dictadura de la mayoría, como muchos piensan, democracia es el gobierno de la mayoría con respeto de sus minorías, actuamos bajo la convicción de que ser mayoría no significa estar en lo correcto, los seres humanos tenemos percepciones equivocadas algunas veces, y la minoría puede convertirse en mayoría en el trascurso del tiempo, hay que ser cautos y saber escuchar al contrincante; las diferencias de ideas no debe hacernos enemigos, los enemigos son quienes tratan de imponerse por la fuerza.
Por ultimo dejemos de erigirnos en Jueces de los errores ajenos, dejemos a los venezolanos resolver sus disputas políticas, ¡bastante tenemos nosotros aun que corregir en nuestro propio sistema político y social como para estar calificando a los demás!


lunes, 27 de marzo de 2017



Presento a Uds mi ultima publicacion "ESTADO Y DEMOCRACIA EN LA SOCIEDAD POSMODERNA"  de venta hoy en Amazon.com para su version digital.

A continuacion un extracto del capitulo I de la obra.

DEFINIENDO LA DEMOCRACIA
Democracia es etimológicamente definida como gobierno del pueblo, ¿Cuándo se dice que alguien gobierna? Cuando toma las decisiones fundamentales ¿Cómo puede tomar decisiones un pueblo? El pueblo decide cuando vota a favor o en contra de una cuestión, es así de claro y sencillo.
Las dificultades empiezan cuando debemos decidir, quienes son los que deben votar, cuando deben votar, sobre que cuestiones se debe votar, que método de votación debemos usar y sobre todo, quienes deben decidir sobre estas mismas cuestiones. Aquí se comienzan a definir diferentes grados de democracia.
Sartori comenta al respecto que el poder del pueblo es solo una expresión elíptica, en esos términos el proceso político termina suspendido en el aire,  el poder se ejerce sobre un destinatario, gobernar implica que hay gobernados, la formula se tiene que desarrollar por extenso de la siguiente manera:  la democracia es el poder del pueblo sobre el pueblo, gobierno del pueblo sobre sí mismo; pero en este caso, el problema asume una configuración totalmente diferente: lo que cuenta finalmente es la “vuelta” del poder, más que la “ida”, si no se vigila ese trayecto, si en el proceso de trasmisión del poder los controlados se abstienen de controlar a los controladores, el gobierno sobre el pueblo corre el riesgo de no tener nada que ver con el gobierno del pueblo.
A la pregunta crucial de como impedir que la titularidad del poder se convierta en parapeto y en legitimación de un ejercicio autocrático del poder, la democracia literal no sabe cómo responder; el punto débil de todo el edificio está en las correas de trasmisión del poder, y el enfoque etimológico no se da cuenta de ello, la elección y la representación son efectivamente el bagaje instrumental sin el cual la democracia no se materializa, pero al mismo tiempo son su talón de Aquiles, las elecciones no son necesariamente libres, y por ello la representación no es necesariamente genuina.
La democracia es el sistema de gobierno universalmente reconocido como el perfil ideal para el funcionamiento estable de una sociedad o grupo humano, la única que reconoce al ciudadano como el fundamento de su estructura, y que propone la igualdad de derechos de todos sus miembros.


viernes, 24 de marzo de 2017

LA REVOLUCION EN EL PERU



El Perú ha sido históricamente el país más atrasado de toda Latinoamérica, desde las luchas de la independencia, recordemos que nuestra clase criolla estaba tan cómoda con los privilegios que le brindaba la corona que tuvieron que llegar las tropas extranjeras para expulsar a los españoles de su último bastión, del centro de su monopolio comercial desde el puerto del Callao.
Luego con la Republica se vendieron a los ingleses, primero con el guano y luego con el caucho; la casta terrateniente se aferró hasta el último momento al poder que le otorgaba el usufructo de la tierra, así como la renta de los enclaves norteamericanos y a pesar de toda la creciente presión social, no hubieran dado paso a la reforma agraria si un sector nacionalista del ejército no la hubiera impuesto por la fuerza de las armas.
Siempre el Perú ha tenido la clase dirigente más retrograda del continente y ahora que ha sido remecida con los grandes escándalos de corrupción, ha sacado a la calle a los grupos evangelistas recalcitrantes para enfrentar los cambios sociales y la reforma del Estado que requiere la posmodernidad.
La verdadera movida sin precedentes es que la iniciativa impulsada por los grupos evangelistas ha logrado arrastrar como furgón de cola a los más fervientes cristianos, usando pasajes de la biblia como justificación para sus movilizaciones y la oposición al   implante de una supuesta ideología de género como bandera.
Por el extremismo de estas posiciones han llegado a pedir que se quite la vida de quienes presentan comportamientos que no están de acuerdo a su doctrina, se culpa por los terremotos y las inundaciones a un castigo divino por la llegada de la supuesta ideología de género.
Si antes los cristianos ponían una barrera a los evangelistas que llegaban de puerta en puerta tratando de convencerlos con sus predicas, esta vez lograron romper esas barreras y los tienen enganchados a su prédica gracias a una millonaria campaña financiada desde el extranjero; obviamente más allá de la movida política esto redime una ampliación interesante del campo de acción para la doctrina evangelista en sus diferentes corrientes, y una perdida para la iglesia católica.
Las fuerzas conservadoras están tratando de retomar posiciones ante el avance de la modernidad y las reformas propulsadas por el Estado, la intensidad con que llevan a cabo su campaña contracultura demuestra que los cambios propuestos son los que realmente van a cambiar el rostro de nuestra patria.
La experiencia histórica de nuestro pueblo nos enseña que los cambios sociales de esta magnitud no llegan por su propio impulso, como en otras culturas, se hace necesaria una revolución, llegamos al punto en que la cantidad debe convertirse en calidad, una ruptura de paradigmas, de las ideas que habíamos creído correctas hasta ahora, que habían funcionado correctamente para nosotros desde un tiempo atrás y ahora debemos cambiar, es lo que en sociología llamamos un salto epistemológico.
Debido a la naturaleza de nuestra cultura y el promedio educativo de la población, este salto tendrá que ser impuesto desde la autoridad de un gobierno, gobierno que con seguridad deberá ser espoleado por las fuerzas progresistas de la nación.
La democracia en su sentido más amplio, significa revertir el poder de decisión a los ciudadanos, pasar de un sistema que delega, cada cierto número de años, poderes casi absolutos a determinados individuos calificados como “clase política”; hacia un sistema de real representatividad, donde la opinión de los electores tenga un directo peso político en las decisiones de gobierno.
Estoy convencido que un cambio de esta magnitud, en el centro de una sociedad tradicional como la nuestra, tendrá que concretarse a través de una insurrección ciudadana, la que seguramente tendrá que contar con la solidaridad de los movimientos progresistas internacionales, tal como sucedió en el pasado con la independencia o con la quiebra del latifundismo.
En el momento presente toca abrir consensos para educar a nuestra gente en los conceptos de democracia y modernidad, estableciendo un frente común ante los conservadores radicales que quieren regresarnos a las eras de la santa inquisición.
La corrupción casi generalizada que envuelve a gran parte de los aparatos del Estado, ha generado una total decepción acerca de la llamada “clase política”, el sentimiento se refuerza con la llegada de los desates naturales en todo el país, ante la falta de prevención y donde se desvelan las coimas y malos manejos de los fondos públicos.
Es la ocasión en que el sistema se pone en peligro de colapsar, por eso sentimos los embates de los sectores reaccionarios, sin embargo, como sucedió en el pasado con el sistema semifeudal que regía el país, los dueños del poder seguirán aferrados a sus privilegios, encontrando siempre alguna salida para justificar su entronamiento, mientras no exista una fuerza capaz de liderar el cambio.
La revolución en el Perú, no tiene que ser nuevamente impuesta por la fuerza de las armas, pero si por la rebelión de las fuerzas visionarias que pugnan por romper el sistema económico-político que somete a la mayoría a una vida de necesidades irresueltas para satisfacer los lujos de una minoría parasitaria.